martes, 11 de diciembre de 2012

Crítica sobre EL RINOCERONTE buscapoemas por Marcos Ibarra









Apuntes de una aproximación a ideas surgidas a partir de la lectura del EL RINOCERONTE buscapoemas de la dramaturga Alicia Preza.
Por Marcos Ibarra

Dos mujeres en un pueblo remoto, donde habitan muy pocas personas. Viven solas en una choza precaria, el agua escasea. Elemento que es considerado en el pueblo como una riqueza extraordinaria, cuando logran obtener algunos litros de agua deben cuidarla al máximo para subsistir.
Los habitantes del pueblo comentan que las visita un rinoceronte, las amenaza con furia si no le entregan su alimento: Poemas.  Cuenta una leyenda que el rinoceronte era un poeta que fue hechizado por un brujo, condenado a vivir como animal. Otros dicen que no existe, que solo es producto de alucinaciones por la escasez de agua y las altas temperaturas producidas por “la roca” una extraña enfermedad que suele desatarse por las noches. Ellas viven con temor esperando la llegada súbita del animal, procurando tener cada vez, nuevos poemas.


Esa es la introducción de la obra escrita, la cual trasladamos para facilitar de alguna manera el entendimiento de estos pensamientos surgidos a partir de una de las tantas lecturas posibles del mismo. Dichos pensamientos son míos propios, no refieren a pensamientos de la autora sino a una lectura del texto que luego de escrito, es patrimonio del cual podemos disfrutar y dejar volar la imaginación e ideas. No es una interpretación acabada del texto, sino como he dicho, ideas que brotaron solas luego de leerlo.
1.       Se nos presenta una comunidad en condiciones de vida muy precarias. El tiempo y el lugar exactos no están definidos. Sin embargo, no parece aludir a un lugar o tiempo determinado –(no parece ser Uruguay o Egipto, Mendoza o Montevideo, un barrio o zona, no parece ser la época actual ni tampoco una época primitiva. Pero pueden ser todos esos lugares y tiempos posibles: es decir, la obra crea un lugar propio que puede ser entendido en sí mismo o a partir de una asimilación a otro lugar, otro tiempo ). La precariedad en la vestimenta, alimentación, vivienda, etc, son la condición en la que viven esos habitantes.
2.       La causa de esa precariedad es una situación de dominación despótica que ejerce un rinoceronte. Contrariamente al común denominador de toda dominación despótica, la ofrenda o pago que reclama el bicho para permitir la subsistencia de esa comunidad, son poemas escritos por un poeta. Es decir, no pide comida, dinero, trabajo en condiciones esclavistas ni sumisión a una causa ideológica.
3.       Este cambio en el eje del esterotipo de poder ( el cual se ha usado en mucha creación literaria), supone un desplazamiento hacia otra cosa, acaso un arquetipo. Se plantea el riesgo siguiente: el déspota reclama poesía, ergo, acaso no es un déspota; esto a su vez, parte el presupuesto que la poesía no sería el propósito de búsqueda de ningún déspota.
4.       La comunidad que vemos, no se solidariza ante la adversidad. Muy por el contrario, hay soledad y fragilidad de una madre y su hija las cuales sufren robos, chantaje, abusos, y otras miserias en manos de otros personajes, particularmente de Mapula. La información acerca del rinoceronte nos es dada principalmente desde esa comunidad. Por lo tanto, el texto ofrece uno de los tantos desafíos de comprensión: lo que parece ser despotismo acaso es otra cosa. Esa opción, como ya se dijo, la abre el tipo de dávida que reclama el rinoceronte: poesía.
5.       La comunidad que vemos no se solidariza ante la adversidad cotidiana, y ante el peligro inminente se asusta y se aúna en el miedo. Todos quieren salvarse y el único personaje que está dispuesto a dar la vida antes de sostener ese vínculo perverso con el rinoceronte, es la joven. Pero la dinámica de esa comunidad necesita de todos sus miembros. Por poner un ejemplo, veamos a Mapula: para robar hay que tener qué y a quién robar. Y en este caso, el robo, el abuso, se muestran como una condición intrínseca de dicho personaje, que necesita a quien molestar para poder existir pleamente.
6.        La figura del brujo aparece como el vínculo entre la comunidad y el rinoceronte. Es una especie de intermediario, de médium. Siendo él también un ser grotesco con eventuales actividades de carnicero, es a quien “visitan los poetas” y gracias al cual esa comunidad se ha podido salvar. “Abro entonces las puertas de la luna, escucha y sacia tu hambre, no te muevas. Si te acercas no habrá comida y el apetito eterno será el castigo para tu alma. Sé que detrás del animal hambriento, hay un poeta agazapado. Se romperá el hechizo y cobrarás al fin tu forma humana, si nos matas, tu poesía será el veneno de la tierra. Espera que los ciclos se cumplan, y al fin la muerte del animal te devolverá al origen.” Dice Jako, el brujo, al rinoceronte que se ha presentado a buscar su ofrenda. En este parlamento se dibuja un poco más al rinoceronte y sus asuntos. También acá la poesía aparece como posible causa de muerte de la tierra (tu poesía será el veneno de la tierra). El parlamento además, tiene elementos de la fantasía clásica que un Ovidio apreciaría.
7.       “La libertad de la fantasía no es ninguna huida a la irrealidad; es creación y osadía.” Palabras de Eugene Ionesco y ya que ambos –él y Alicia Preza- crearon mundos habitados por rinocerontes para conversar acerca de asuntos humanos sin apartarse del lugar desde donde conversan: la dramaturgia. No está demás decir que la obra de Alicia Preza, no alude a la de Eugene Ionesco.
8.       Las aluciones a la poesía como un elemento de salvación y perdición a la vez, me reafirman lo que señalaba al principio, ahora expresado así: la obra no es un canto a la poesía, no es una sublimación o adulación de la misma. Es tratada en la obra como un elemento más; un elemento real, que aparece en forma de poemas (poemas de Roberto Genta), es decir, no es una palabra simbólica. Tiene el mismo valor de realidad que las luciérnagas o murciélagos que se comen. Su condición es casi material, nadie en la comunidad disfruta de ella, es materia de cambio.
9.       La invención de un mundo con sus habitantes y reglas (del cual suponemos se nos cuenta un día, y que el día elegido es el que corresponde a una de las llegadas del rinoceronte), más la forma poética en que se desarrolla el relato de la obra, más la desfamiliarización ideológica, más la falta de interés en la crónica o en la posible alusión a un lugar-momento histórico, hace que me sienta en presencia de una obra genial, representativa de nuestros tiempos actuales (y ahora entrando en contexto aproximado) por su giro estético independiente, su apreciación del dolor, la miseria y la condena, sin caer en facilismos, etiquetas ni pretenciones de filosofía política. A tal punto es así, que el análisis que hago o que elegí hacer, es realizado desde esa vereda por la cual Rinoceronte buscapoemas no transita.  
                                                                                                                                        


                                                                                                                                        Marcos Ibarra

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