domingo, 13 de noviembre de 2011

CAZA


                               a Laura Alonso                                            

La lengua de ese lobo 
te atrapó por la espalda
mordió cada centímetro
un ángulo sin piel
ya gobierna tu hora.
Una bala se oculta
detrás de la muralla,
reciclado silencio de otro tiempo
ese disparo sonó antes
el cazador te habla
se desvela en tu pérdida.
La cinta se cortó al rebobinar,
copula con el cero
hasta olvidar el nombre.
El lobo no existió
era un cono de sombra
la proyección de abrir
cerrar, transitar otra vez
mirar el hueco.
En ese cóncavo minuto
nadie miente.
Pequeñas muertes
expulsan lo que sobra
para volver al centro,
la huella transparente
estaba ahí
nunca estuviste sola.

miércoles, 2 de noviembre de 2011

ICEBERG


Está emergiendo el iceberg
va quemando los dedos
abierto en un aullido
desatando palabras
el cerrojo de hielo
a estas horas desvela
verso en el agua se mueve,
la casa tiene ojos en la puerta
deja un surco en la mano
ese cubo que gira nos persigue
algo quiere decirnos.

EL OJO DE LA LLUVIA


Suena la caldera
en su llamado acude
el oxidado rostro de una foto.
El agua estancada en la pileta
el gesto de una flor
es un monólogo de ausencia.
En el patio de atrás
está bailando una mujer
su cuerpo entrelazado
el azulejo antiguo de la puerta.
El mismo libro en su regazo
releído cien veces.
Prepara el café,
se abre el telón de la mesa
el pan casero duele
ritual secreto en la cocina.
El olor a sardina de su gato
es el pacto felino de una espera.
Se acerca está llegando
su figura a lo lejos, diminuta.
Ella se queda inmóvil.
La mujer del patio
ya no existe
es el recuerdo de la vieja.
Suena la caldera por última vez.
El ojo de la lluvia
es un hombre que llega.