martes, 9 de febrero de 2010

LA ABUELA















La voz de la muchacha
en la ropa tendida
cuando cantar era de putas
y en la radio sonaba Gardel.
Esos ruidos caseros
las niñas en el patio
rayuelas en la casa
jarabes y una carta
en la mesa de luz.
El marido dormido
en su vaso de leche.
La hija pensativa
volaba en el jardín.
Su madre ahora
pequeña, adolescente
en su discurso un laberinto
es otra abuela que nos duele.
Un hombre la visita
en esa espera rememora
el chocolate es tango
se desliza en su mano
nadie lo ve caer.
Se oye Piazzola,
la tarde de domingo
un bandoneón abierto
todo lo que no fue
susurra ausente en la taza de té.