domingo, 31 de agosto de 2008

ANÓNIMA


La salamandra está habitada.
Se dibujan seres en el fuego,
animales, espectros, lágrimas.
Dejo caer un fósforo,
un poema olvidado.
El temporal anuncia su llegada.
Una antorcha me saluda, a lo lejos.
Se parece a la muerte,
entrega una moneda por un cuerpo.
El invierno es una calavera
sonrisa alegórica de frío.
Tengo razones para esperar,
mis cenizas aplauden.
Es tiempo de celebrar
los fantasmas beben de mis senos,
leche caliente, sopa de rosas.
El último leño se apaga.
Tiembla la luna.
La oscuridad juega con mis ojos.
La ciudad está desierta,
me estremezco,
deambulo pálida, ojerosa, feliz.
Estoy muerta hace siglos
y nadie me avisó.
Alumbro al pasar, anónima.

5 comentarios:

The leper dijo...

Me gusto mucho lo oscuro de este poema es realmente imactante todo lo que describes en el.

Nos vemos

Andseo dijo...

¿Como llegué aqui? Vengo tropezando, hace rato, como abriendome paso entre ramas y espinas, y aca me detuvo esto: "La salamandra está habitada. Se dibujan seres en el fuego..." Le aplaudo irreverentemente esos dos versos y sigo mi camino hasta donde sea que vaya (aunque estimo, francamente, que ya me he pasado)...

Jorge Ampuero dijo...

Hola, Alicia!
Tienes una poética interesante y degustable. Persevera.
Espero nos leamos.

Saluditos...

Jairo Rojas dijo...

Sin duda este poema lleva consigo un ambiente mágico, enrarecido. Esa lluvia de imágenes que cae como una gota tras otra le va dando un atmosfera especial hasta ese deslumbrante final que, a pesar de su condición hace siglos, sigue alumbrando.

saludos

Gerardo Bleier dijo...

Inteligente y preciso!
Así la poesía.
Salud!.
GB