martes, 29 de abril de 2008

MUJER EN SEPIA


Ya no tengo escondite
para ver como vuela en el aire
una galera
un ángel desatándose en el viento.
Me deslizo en un lienzo
para morirme de colores
en el cuadro prohibido.
No te acerques
me desvanezco entre tus manos
no me toques
dos lágrimas
diluyen lo que queda de mí.
Soy una obra olvidada
en una exposición
nadie me advierte
solo tú
puedes ver el relieve
de mi rostro
sonriendo en tu mirada.
Me quito las prendas
cuando nadie me ve
salgo a danzar
inundo a la sala de rojo
de azul, de ocre infinito.
Me invento muerta,
y no me mata el mundo
desde aquí,
en esta soledad iridiscente
puedo apagar las luces
de la función vacía.
Un pincel me llama
empapado en violeta
me convoca,
es hora de crearte
tiemblo de azul
en el boceto de tu cuerpo
me duele ser testigo
de un nacimiento anticipado.
El artista está por culminar,
grito tu nombre sin piedad
voy a besarte el alma
antes de tu partida
para que no te olvides
que fui mujer en sepia
dibujada en tus brazos.
(Imagen - cuadro de la artista Mexicana Remedios Varo).

sábado, 26 de abril de 2008

UN ANTÉS Y UN DESPUÉS EN MI VIDA POÉTICA, CUANDO DESCUBRÍ A MAROSA DI GIORGIO.


Publicación República de las mujeres:

Mujeres p11 Domingo, 14 de agosto, 2005 - AÑO 8 - Nº8 A

Los espejos de Marosa
A la memoria de Marosa Di Giorgio

Tus versos te encontrarán descalza
en los patios azules,
goteando orquídeas en la sombra de la tarde.
Los espejos de la ciudad
te extenderán sus páginas nocturnas
con olor a café,
para que tú renazcas
en todos los instantes donde pariste sueños.
Las luciérnagas de tu infancia
te alumbrarán el rostro leve
para que puedas visitar al escritor ausente.
Tu madre te llamará en la línea del abismo,
para que no te olvides de la última poesía
que quedó colgando de tu mano
cuando el reloj se detuvo para marcarte un final.
Ese final que sólo es un pasaje, una alquimia secreta.
Las águilas del alma
se estampan en las alas tus recuerdos.
Tus lágrimas gimen transformadas en verso.
Bajo la tierra el cuerpo escapa de su encierro.
Tu serás la creadora del bosque de papel.
Un lugar en donde los poetas
podrán beber la libertad
desde sus lápices azules.


Alicia Preza tiene 24 años. Gran admiradora de la poeta salteña, a quien considera su maestra, escribió "Los espejos de Marosa" para homenajearla, cuando se está cumpliendo el primer año de su muerte.
(Foto proporcionada por Marisa Guevara. Fotografía - Ariel Mastandrea).